Polémicas

Identidad de género. El absurdo convertido en ideología.

Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad hipersexualizada, donde el placer físico y sensorial obtenido a costa de todo, resulta para muchas personas, el único camino hacia la felicidad en una época dominada por el ocio, el estrés y el aburrimiento.

Es en este contexto, mas que un grupo de “mojigatos”, los nacionalistas somos hombres y mujeres que aspiramos a construir una sociedad donde el juego, el arte, la cultura y el deporte (y no el sexo) sean el medio primordial para el entretenimiento y la convivencia con otras personas del entorno.

Por eso creemos que la orientación sexual de alguien, entendida como un asunto íntimo y personal, no debe ser motivo para la discriminación o el odio. Realmente, no es un asunto público, ni debe constituir una “etiqueta” para definir a nadie.

Con excepción de la prostitución u otras prácticas sexuales que inciden en asuntos de salud, de protección a los menores o de seguridad pública, no creemos que el Estado deba legislar la vida íntima de las personas.

Y Por eso hemos dicho muchas veces que las preferencias sexuales de las personas no deben tener ningún papel público en la vida política del país.

Para la ideología de género el sexo con el cual nacemos, es solo una apariencia genital o física. El “género” por el contrario, no es sino una construcción social surgida de la convivencia entre las personas.

Por ende, conforme a esta ideología, la realidad física no determina nada. Uno puede escoger ser hombre o mujer sin importar la realidad genética.

De esto se desprende una tergiversación grotesca de los derechos humanos: un hombre debe ser considerado mujer por la sociedad si su mente le hace creer que es una mujer, por mas que la realidad física o genética demuestre lo contrario.

Sin embargo, por mas que se pretendan maquillar las cosas, lo único que existe en los seres humanos es el sexo masculino o femenino.

El sexo está inscrito en todas y cada una de las células del organismo mediante los cromosomas. Ser hombre o ser mujer constituye un hecho biológico que no se puede alterar con cirugías ni con hormonas.

Quien piense que es una mujer siendo hombre, o viceversa, no requiere de cirugías ni hormonizaciones. Es su mente lo que está mal, no su cuerpo. Esto es la realidad llana y pura.

La ideología del género fomenta la homofobia

El hecho de que la ideología de género se refugie falsamente en la no discriminación para trastocar la conciencia de los niños en las escuelas con conceptos absurdos que desafían toda lógica, es inaceptable.

Igualmente, las sanciones que las leyes capitalinas establecen para todo aquel que se niegue a tratar a otro conforme al sexo que no le pertenece, representa un atropello contra la libertad de expresión.

Y paradójicamente, son las protestas obscenas, inmorales y agresivas de estos activistas las que propician la homofobia al crear estereotipos denigrantes.

Estos grupos adictos a la ideología de género se han posesionado de la representación social y política de un segmento entero de población que no concuerda con sus actos ni estilos de vida.

Representan una afrenta a los derechos del pueblo, sobre todo cuando se pretende alterar un hecho biológico mediante una declaratoria emitida en un pedazo de papel.

Este es un tema de salud colectiva y soberanía nacional donde la salud de las próximas generaciones, independientemente de la preferencia sexual de toda persona, está en gravísimo riesgo.

¡Despierta México!

Entradas relacionadas

Comunicado del frente ante las calumnias de ultraizquierdistas.

Juan C. López Lee

Polémica en el Imjuve. Cultura general y libertad de expresión.

Juan C. López Lee

El México de los 10 mil años. Eurocentrismo, ignorancia y absurdo.

munozcortes