Historia

Benito Juárez, símbolo del sistema político anti mexicano. Justas dimensiones.

 

Es tradición presentar a Benito Juárez como un gran patriota que peleó contra los franceses para restablecer la soberanía nacional. También se habla de Juárez como el principal artífice de la lucha contra el clericalismo y la supremacía vaticana en México.

Sin embargo, la realidad es muy diferente. Lejos de ser anti francés, Juárez impuso una serie de códigos legales derivados de la ley francesa, cuyo resultado ha sido la burocratización de la vida nacional durante mas de medio siglo.

En efecto, la Constitución de 1857 y sus derivados suprimieron leyes comunitarias funcionales para establecer un compendio de procedimientos y leyes que hasta la fecha, no tienen aplicación práctica.

Otro legado de Juárez es el patronazgo de los Estados Unidos. Durante la Guerra de Reforma, Melchor Ocampo y un comisionado del gobierno norteamericano firmaron un tratado que comprometía gravemente el territorio y soberanía nacionales.

Para los estadounidenses, el Tratado McLane-Ocampo era de hecho una “extención” del tratado anterior firmado en 1853 por Santa Anna para ceder la Mesilla.

“ARTÍCULO PRIMERO.- … cede la República Mexicana a los Estados Unidos y sus conciudadanos y bienes, en perpetuidad, el derecho de tránsito por el istmo de Tehuantepec, de uno a otro mar…

No obstante, para los juaristas el tratado era un medio para conseguir apoyo y evitar que su ejército liberal colapsara ante el avance de los conservadores.

Y esto hay que recalcarlo, pues por mas que se acuse al Imperio de Maximiliano de fraguarse desde el extranjero en una alianza con franceses, los liberales ya eran culpables de traición.

Mediante el Tratado McLane-Ocampo, el gobierno mexicano se comprometía a construir dos puertos en cada extremo sin cobrar ni un centavo a las mercancías estadounidenses que por ahí pasaran. Además, se otorgaba permiso a las fuerzas norteamericanas para que ocuparan el país.

“ARTÍCULO QUINTO.- … en el caso excepcional de peligro imprevisto o inminente para la vida o las propiedades de ciudadanos de los Estados Unidos, quedan autorizadas las fuerzas de dicha República para obrar en protección de aquéllos, sin haber obtenido previo consentimiento, y se retirarán dichas fuerzas cuando cese la necesidad de emplearlas.”

“ARTÍCULO SEXTO.- La República de México concede a los Estados Unidos el simple tránsito de sus tropas, abastos militares y pertrechos de guerra por el istmo de Tehuantepec, y por el tránsito o ruta de comunicación a que se alude en este convenio desde la ciudad de Guaymas, en el golfo de California, hasta el rancho de Nogales, o algún otro punto conveniente de la línea fronteriza…”

“ARTÍCULO SÉPTIMO.- La República Mexicana cede por el presente a los Estados Unidos, a perpetuidad y a sus ciudadanos y propiedades, el derecho de vía o tránsito al través del territorio de la República de México, desde las ciudades de Camargo y Matamoros, o cualquiera punto conveniente del río Grande”

Por todas estas concesiones, Estados Unidos solo pagaría cuatro millones de dólares. Sin embargo, dos de ellos quedarían como garantía para indemnizar a los ciudadanos estadounidenses que sufrieron daños económicos a consecuencia de las guerras civiles en México.

Pese a la decepción del Presidente James Buchanan, el Senado de los Estados Unidos se negó a respaldar el tratado ya que ponía en riesgo un proyecto comercial mucho mas jugoso. En efecto, el paso por el istmo de Tehuantepec competía con lo que sería el Canal de Panamá, que ya estabna siendo planeado.

Además, los senadores consideraban insuficiente el tratado al excuir la cesión de Baja California. Sin embargo, la cesión de la península jamás fue descartada completamente por Juárez. De hecho, esa “bala de plata” quedaría pendiente en caso de que su gobierno se volviera a tambalear.

Por poner un ejemplo, mientras los franceses aún ocupaban el país en 1866, el gobierno juarista permitió una colonia estadounidense en Baja California, la cual se organizaría conforme a las leyes norteamericanas.

De hecho, Jacob Primer Leese, casado con Rosalía Vallejo, hija de Mariano Guadalupe Vallejo, fue uno de los primeros beneficiados con concesiones para el deslinde de tierras en Baja California. 1

¿Quién fue Vallejo? Un traidor que una vez cedida la Alta California a los Estados Unidos, quemó su uniforme mexicano y se puso a las órdenes de los ocupantes yanquis.

Siendo gobernador oaxaqueño en 1847, el “Benemérito de las Américas” se preocupó mas por sabotear a Santa Anna que por apoyar el esfuerzo bélico de nuestro país. En efecto, declaró a Oaxaca “estado neutral” y negó el paso a las tropas mexicanas imposibilitando que estas se reorganizaran.

En este texto hemos pasado por alto tanto su desprecio a la identidad nacional como el secuestro de los buques que Miramón adquirió para apresar a Juárez en Veracruz a cargo de la marina norteamericana en el punto mas álgido de la Guerra de los Tres Años.

Sin embargo, lo poco que hemos dicho sobre Juárez bien desvela su figura como padre de un sistema de gobierno basado en el legalismo burgués, el patronazgo anglosajón y la burocracia.

A pesar de haber sido el mas moderado de los liberales, es indudable que Don Benito jugó un rol de enorme importancia en la destrucción de la grandeza mexicana al amparo de nuestros enemigos históricos.

¿Por qué se oponía Don Benito a que perdurara en México la ley comunitaria indígena que ni siquiera los españoles se rehusaron a invalidar a la vez que permitió a los colonos yanquis vivir “conforme a sus leyes”?

¿Por qué se presenta a Juárez como el símbolo de la lucha contra el clericalismo cuando él mismo pagó de su bolsa la construcción del Seminario Conciliar?

¿Por qué negoció con los obispos católicos el retiro de las excomuniones una vez que los terratenientes habían comprado los bienes esclesiásticos rematados dejando fuera de la jugada a las familias campesinas que acataron las disposiciones de la Iglesia?

Su figura omnipresente es el símbolo fundacional del sistema político, económico y social que debe ser combatido por todos los frentes.

  1. La concesión norteamericana en la Baja California.

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