Destacados Política

Gobierno y opositores son lo mismo. No dejarse engañar.

Se cumple ya un año desde que Andrés Manuel López Obrador fue electo, tras un proceso electoral caracterizado por el hartazgo ciudadano tras años de gobiernos corruptos e impopulares.

Desde aquel momento y ahora nuevamente, reiteramos la postura del Frente Nacionalista de México en torno a la actual situación política y económica que se vive en nuestro país.

El actual gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador representa un intento del sistema político mexicano por prolongarse artificialmente la vida, eliminando abusos impopulares que pudieran poner en riesgo el poder de la clase política.

1. A nivel político, reformas para limitar el manejo discrecional del recurso público a cargo de los altos funcionarios, emprender juicios contra funcionarios medios de administraciones pasadas (léase Rosario Robles, etc.) y unificar a la clase política en torno a un nuevo partido hegemónico.

2. A nivel administrativo, una engañosa política de austeridad que ha dejado sin trabajo a personal de confianza profesionalmente calificado bajo el pretexto de que tenían altos salarios. La burocracia sindicalizada en niveles bajos, seguirá como ente parasitario desangrando el erario público.

3. A nivel social, redistribucion de ayudas sociales directamente a cargo del gobierno, sin intervención de asociaciones civiles. La intención abierta es evitar el intermediarismo. La encubierta es acaparar el poder para evitar que otros políticos tengan acceso a recursos que ocupan como “trampolín”.

4. Y a nivel económico, una sustitución de base social. Con Zedillo y la crisis del 94, el sistema político mexicano rompió su alianza con una clase media demasiado inquieta que amenazaba sus intereses. Mientras esta engrosaba las filas del proletariado urbano, un nuevo sector, integrado por los empleados urbanos de transnacionales con altos salarios, se convirtió en la base social del neoliberalismo. Hoy, esta también dejo de ser útil para la gran finanza internacional. La base social del obradorismo es ahora demográfica y abarca a todos aquellos sectores improductivos: jóvenes desempleados, adultos mayores y minorías sociales parasitarias.

Las expectativas de la gente en torno a López Obrador estaban alejadas de la realidad. Su proyecto prometió la unificación de la clase política, moralizar al país conforme a preceptos juaristas y reconvertir al petroleo en fuente de recursos para la burocracia gubernamental. No se le puede pedir “peras al olmo”. Esas fueron sus promesas y eso es lo que el hace.

Los opositores al gobierno, en todo caso, son esencialmente iguales al obradorismo. Su oposición se finca en la defensa de los “valores republicanos” conforme a un “sistema democrático” que en el fondo no es sino una plutocracia anti democrática al servicio de los extranjeros.

Del PRI o del PAN no se puede esperar otra cosa que una defensa de sus propia corrupción. Y con excepción del Congreso Nacional Ciudadano, que lleva varios años denunciando a los diversos gobiernos, los nuevos movimientos urbanos creados para protestar contra AMLO no son sino una comparsa al servicio de los partidos derrotados.

Ninguno de estos grupos existía antes de que López Obrador asumiera la Presidencia. Su interés es electorero, caceren de programa e ideales sinceros. Sus intenciones son mercenarias y pretenden convertirse en una mala copia de los republicanos de Donald Trump.

Los verdaderos nacionalistas no podemos estar del lado de los mercenarios, ni de los partidos corruptos ni mucho menos de los ezbirros de un gobierno ajeno que engaña al pueblo con una retórica izquierdista que no se corresponde con el rancio capitalismo de sus políticas macroeconómicas.

El sistema es un enfermo al que hay que desconectar de sus cables y/o respiradores. Romper con todos sus ezbirros es fundamental. Establecer una nueva estructura de apoyo social para el pueblo mexicano, que no esté dispuesta a venderse al mejor postor, es el siguiente paso.

POR UN NUEVO ORDEN POLÍTICO EN MÉXICO

FRENTE NACIONALISTA DE MÉXICO

Entradas relacionadas

Los nuevos partidos políticos. Exclusión, desinterés y pobreza de ideas.

munozcortes

Ruptura democrática frente al régimen. Manifiesto a la nación.

frentenacionalista

El Manifiesto de Verona. El fascismo revolucionario y la república social.

munozcortes